Las oficinas personalizadas están equipadas con tecnologías y sistemas destinados a aumentar la eficiencia de tus empleados. Este efecto se puede lograr a través de la disposición adecuada del espacio de tu oficina, lo que se traduce en el bienestar de las personas que laboran en ella. Uno de los elementos que influye en la productividad de tus empleados es la iluminación bien diseñada y la selección de fuentes de luz de alta calidad.
El efecto de la iluminación en el cuerpo humano
La gente ha vivido en espacios abiertos durante millones de años, por lo que hemos adaptado el ritmo de vida a los cambios estacionales y diarios de la luz solar. Esto afecta a tu productividad durante la jornada laboral.
Influencia en el estado de ánimo
“La mala luz hace que una persona sea infeliz”. Esta idea del diseñador alemán Ingo Maurer ha sido repetidamente confirmada en estudios realizados por científicos. El impacto de la iluminación en la salud humana no puede subestimarse: la luz de baja calidad afecta negativamente al aparato visual, provoca fatiga, molestias, migrañas, insomnio y reduce el rendimiento.
La luz influye en tus biorritmos
Se sabe que la actividad humana es mayor con luz natural que con luz artificial. En un día soleado, las personas reportamos un mayor rendimiento que en un día nublado. En invierno, cuando las horas de luz son más cortas, somos menos productivos que en verano. La exposición humana a la luz desencadena una respuesta de un fotopigmento sensible a la luz específico en el ojo, que a su vez puede influir en tus ciclos circadianos.
Cómo tener un área de trabajo más iluminada
Las hormonas del ritmo circadiano se pueden regular de forma segura con iluminación de calidad. Esta tarea se resuelve con éxito mediante sistemas de luz biológica y emocionalmente efectivos. Están diseñados para mejorar el estado físico y emocional y la salud de una persona, además de ayudarla a resolver eficientemente las tareas laborales.
Intensidad
Uno de los criterios más importantes a la hora de diseñar la iluminación en el lugar de trabajo es su intensidad, que se expresa en lux (lx). Afecta la velocidad de las tareas visuales y debe adaptarse a la naturaleza del trabajo y el lugar. Los valores de iluminancia requeridos para el trabajo de oficina se especifican en estándares generales de seguridad. Estos estándares hacen que el número de lux dependa del tipo de trabajo de oficina realizado en un puesto determinado. El valor mínimo recomendado es de 200 lx en archivos y almacenes. Al archivar y copiar documentos se requiere una intensidad de luz de 300 lx. A su vez, trabajos de teclado, escritura a mano, reuniones en salas de conferencias, etc., requieren una intensidad lumínica mínima de 500 lux.
Uniformidad
La iluminación de la sala de trabajo de las oficinas privadas debe ser uniforme y constante al mismo tiempo. Para garantizarlo, es recomendable disponer de la mejor iluminación general en forma de lámparas de techo, así como iluminación local adicional, teniendo en cuenta los requisitos específicos de la actividad que se desarrolla en un puesto determinado.
Deslumbramiento
El deslumbramiento es el resultado de una distribución o rango de luminancia inadecuado, pero también puede surgir como resultado de contrastes demasiado altos. Se manifiesta en la incapacidad de reconocer los detalles de los espacios que rodean al empleado. Debido a que es causado por ventanas y luminarias demasiado intensas, para eliminarlas o nivelar su funcionamiento, utiliza persianas y elementos que apantallan la fuente de luz directa.
Como puedes ver, la selección de las fuentes de luz adecuadas es de vital importancia para garantizar condiciones de trabajo en oficinas cómodas y seguras, lo que resultará en un trabajo eficiente de todo el equipo de la oficina, independientemente de su tamaño.

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